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Utopías


Utopía: “Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación”.
Aquí pueden verse algunos de los proyectos que, por distintos motivos, no han podido, por el momento, llevarse a cabo; aunque sí existen en nuestra mente y sobre el papel. Nos resulta imposible renunciar a los sueños. Quién sabe si, tal vez, algún día, dejarán de ser utopías para convertirse en realidad.

> Mandala paisajístico


Madala-topográfico- Utopía Camp Lledó

Un camino de higueras de distintas variedades nos acompaña hacia el centro del mandala, donde se encuentra una cisterna enterrada para recoger el agua de lluvia. La iluminación por medio de leds y las pérgolas solares para la obtención de energía aseguran la sostenibilidad del conjunto. Las plantas –ornamentales, medicinales y aromáticas– son todas autóctonas. Se reservan espacios para intervenciones de land art. Se trata de un proyecto del arquitecto catalán Gabi Barbeta.

Las razones que impulsan la creación del mandala son varias:
- En primer lugar, pretendemos recuperar unos terrenos degradados y pensamos que transformarlos en jardines es una intervención acertada en el paisaje, porque el proyecto se adapta a principios estéticos y éticos. Se aprovecharán los materiales de la zona para su construcción y todas las plantas que se siembren serán propias de la flora mediterránea.
- En segundo lugar, se adapta a nuestra filosofía , ya que sigue los principios de la bioconstrucción y la bioclimática, la utilización de energías alternativas y el respeto al medio ambiente.
- En tercer lugar, consideramos que es un marco idóneo para desarrollar proyectos de carácter interdisciplinario, en los cuales tengan cabida las distintas manifestaciones del arte y de la cultura: cerámica, pintura, arquitectura, literatura, filosofía, música, diseño paisajístico de jardines, psicología, escultura...
- En cuarto lugar, creemos en los beneficios que aporta trabajar con mandalas: relajación, aumento de la capacidad de concentración, autoconocimiento, crecimiento personal,... Por este motivo, lo consideramos un medio muy adecuado para que grupos de personas con dificultades puedan realizar actividades que les ayuden a superarlas: enfermedades físicas y psíquicas, enfermedades crónicas, problemas asociados a la tercera edad, hiperactividad en la infancia...

> Jardín Epicuro


Jardín  de Epicuro-Utopía Camp Lledo

El Jardín de Epicuro ha sido pensado como espacio para la reflexión y el diálogo, combinando el paisaje natural con el paisaje diseñado por el ser humano:el jardín mediterráneo.

Como seres vivos, tenemos unas necesidades bàsicas que cubrir i unos problemas a los que enfrentarnos a medida que van surgiendo. Como Homo Sapiens, tenemos que saber aplicar la razón a la hora de cubrir estas necesidades y de hallar soluciones a nuestros problemas. Como personas, tenemos que conseguir por medio de la creatividad y de la imaginación (del arte, en definitiva) que el resultado de cubrir necesidades y de superar retos se transforme en un placer y, si es posible, en un placer delicado. Se trataría de combinar el aspecto racional y el hedonista (que también podríamos denominar estético) del ser humano, y de hallar un punto de equilibrio entre uno y otro. Este punto de equilibrio sólo puede calibrarlo la ética.

Recordemos que Epicuro fue el primero en incorporar a la mujer a los debates filosóficos. Su visión de la vida y su búsqueda del placer en lo cotidiano nos inspira a crear un lugar para la tertulia abierta y tolerante, un lugar para disfrutar de la cultura con los cinco sentidos.

> Cartografias: Mapas sensoriales


mapas-sensoriales Utopía- Camp Lledó

Reflejar sobre un mapa elementos que podemos percibir de manera objetiva es mucho más sencillo que intentar traducir a símbolos la subjetividad porque, en este caso, interviene la interpretación de la mirada del emisor y la de todos los posibles receptores; unas miradas que dependen de los registros personales y de las emociones –positivas y negativas– que asociamos a esos registros. Los olores y los sonidos responden a reacciones químicas y a fenómenos físicos comprobables y objetivos, pero también llevan consigo una carga de subjetividad importante –tal vez porque nos llegan a través de uno solo de nuestros sentidos y debemos suplir con la imaginación o con los recuerdos la parte de ellos que nos es imposible experimentar–. Si consta sobre el papel que en unas coordenadas determinadas hay un árbol, cuando lo tengamos delante podremos verlo, tocarlo, oir el rumor de sus hojas, oler su corteza.... El hecho de captar una misma realidad de varias maneras hace que su existencia nos parezca más cierta.

La representación de mapas de sonidos y olores no está exenta de dificultades. Para empezar, no podemos ignorar la dimensión temporal. Sonidos y olores son efímeros, cambiantes, y dependen de otros factores. Supongamos que hemos decidido trazar un mapa de estas características y limitamos la zona de estudio a la plaza de un pueblo. Las variaciones dependerán de la hora (día/noche, entradas y salidas del colegio, horario comercial, recogida de basuras,...), del día de la semana (laborable o festivo), de la climatología (lluvia, tormenta, presencia o ausencia de viento, así como su dirección e intensidad), de la estación del año,.... Todos los mapas precisan actualizarse con el paso del tiempo pero en este caso sería impensable porque la percepción de sonidos y olores varía constantemente. Además, en el caso de los sonidos, también deberíamos tener en cuenta la “intensidad” del silencio.

Olores y sonidos poseen gran importancia porque de ellos depende la percepción que tengamos del paisaje. Sería interesante llevar a cabo una labor interdisciplinaria para conseguir que, algún día, estos mapas utópicos dejen de considerarse cartografías imposibles.

> Pabellón Uzala


Proyecto Pabellón Uzala-Utopía - Camp Lledó

En la novela Dersu Uzala de Vladimir Arseniev, ante la perspectiva de una noche de tormenta en un lugar inhóspito, el protagonista improvisa un refugio con grandes cantidades de hierba y nieve. Esta tienda improvisada con aislantes naturales le salva de una muerte segura.
Este es el punto de partida que inspira el diseño del Pabellón Uzala, un proyecto de Local 16 Arquitectes. Se trata de una construcción experimental de 25 metros cuadrados de superficie útil realizada en madera. Utiliza la posidonia oceánica y la lana de oveja como aislantes. La ventilación natural se beneficia de los vientos de la zona (embat). La climatización se consigue con la captación solar mediante un invernadero adherido al pabellón.